Psycomundo
Un espacio dedicado a abrir campo de reflexion, mente-corazon y mas allá...
por Wallycho
Hipocampo Artificial
Según un reciente informe de noticias, Theodore Berger, un neurocientifico e investigador de la Universidad del Sur de California en Los Angeles, ha desarrollado el primer hipocampo artificial que está diseñado para ayudar a las personas con la enfermedad de Alzheimer.
A diferencia de dispositivos como los implantes cocleares, que se limita a estimular la actividad cerebral, este implante de chip de silicio llevará a cabo los mismos procesos como la parte dañada del cerebro en la sustitución. La prótesis primero se probara en tejido de cerebros de rata, y luego en otros animales vivos. Si todo va bien, entonces será la prueba como una manera de ayudar a las personas que han sufrido lesiones cerebrales debido a accidentes cerebrovasculares, epilepsia o la enfermedad de Alzheimer.
Cualquier dispositivo que imita el cerebro claramente plantea cuestiones éticas. El cerebro no sólo afecta a la memoria, pero su estado de ánimo, la conciencia y la conciencia - las partes fundamentales de su identidad, dice Joel Anderson ética en la Universidad de Washington en St Louis, Missouri.
Los investigadores del cerebro en desarrollo de la prótesis, lo ven como un caso de prueba. "Si no puede hacerlo con el hipocampo no se puede hacer con cualquier cosa", dice el jefe del equipo de Theodore Berger. El hipocampo es el más ordenado y estructurado parte del cerebro, y uno de los más estudiados. Es importante, también es relativamente fácil de probar su función.
El trabajo del hipocampo parece ser la de "codificar" las experiencias a fin de que puedan ser almacenadas a largo plazo recuerdos en otras partes del cerebro. "Si usted pierde su hipocampo, pierden la capacidad de almacenar nuevos recuerdos", dice Berger. Que ofrece una relativamente sencilla y segura forma para poner a prueba el dispositivo: si alguien con la prótesis recupere la capacidad de almacenar nuevos recuerdos, entonces es seguro asumir que funciona.
Los inventores de la prótesis tuvo que superar tres grandes obstáculos. Tuvieron que idear un modelo matemático de cómo el hipocampo desempeña en todas las condiciones posibles, construir ese modelo en un chip de silicio, y luego el chip de interfaz con el cerebro.
Nadie entiende cómo el hipocampo codifica la información. Por lo tanto, el equipo simplemente copiar su comportamiento. Rebanadas de hipocampo de rata fueron estimulados con señales eléctricas, millones de veces más, hasta que puedan estar seguros de que la entrada eléctrica produce una salida. Poner la información procedente de varias rodajas junto el equipo dio un modelo matemático de todo el hipocampo.
A continuación, el modelo programado en un chip, que en un paciente humano se sentaría en el cráneo, en lugar de en el interior del cerebro. Se comunica con el cerebro a través de dos conjuntos de electrodos, colocados a ambos lados de la zona dañada. Uno de los registros de actividad eléctrica en los próximos del resto del cerebro, mientras que el otro envía instrucciones adecuadas eléctrica de vuelta al cerebro.
El hipocampo puede ser pensado como una serie de circuitos neuronales similares que funcionan en paralelo, dice Berger, por lo que debería ser posible pasar por alto la región dañada totalmente
Tareas de memoria
Berger y su equipo han tomado casi 10 años para desarrollar el chip. Ellos están a punto de probarlo en rebanadas de cerebro de rata se ha mantenido vigente en el líquido cefalorraquídeo, que le cuente una conferencia de ingeniería neural en Capri, Italia, la próxima semana.
"Es un paso muy importante porque es la primera vez que hemos puesto todas las piezas juntas," dice. El trabajo fue financiado por los EE.UU. National Science Foundation, la Oficina de Investigación Naval y Defensa de Proyectos de Investigación Avanzada Agencia.
Si funciona, el equipo pondrá a prueba la prótesis en ratas viven dentro de los seis meses, y luego en monos entrenados para llevar a cabo tareas de memoria. Los investigadores se detendrá parte del mono de trabajo del hipocampo y de circunvalación con el chip. "La verdadera prueba será si el animal el comportamiento de los cambios o se mantiene", dice Sam Deadwyler de Wake Forest University en Winston-Salem, Carolina del Norte, que llevará a cabo los ensayos con animales.
El hipocampo tiene una estructura similar en la mayoría de los mamíferos, dice Deadwyler, por lo que poco tendrá que ser modificado para adaptar la tecnología para las personas. Pero antes de comenzar los juicios humanos, el equipo tendrá que demostrar de forma inequívoca que la prótesis es seguro.
Alexander "Sasha" Shulgin (nacido el 17 de junio de 1925 en Berkeley) es un farmacéutico, químico y promotor de drogas psicoactivas estadounidense con ascendencia rusa.
Shulgin se hizo conocido tras la popularización del MDMA a finales de los [[años 1970]+ y principios de los años 1980, especialmente por la psicofarmacología, en tratamientos de la depresión y estrés postraumático. En años posteriores, descubrió, sintetizados y bioensayados más de 230 compuestos psicoactivos.
En 1991 y 1997, él y su esposa Ann Shulgin, autorizron los libros PiHKAL y TiHKAL sobre los psicotrópicos. Shulgin descubrió muchas feniletilaminas notables como la familia 2C, de la que la 2C-T-2, 2C-T-7, 2C-I y 2C-B son las más conocidas. Además, Shulgin realizó un trabajo seminal describindo la síntesis de compuestos basados en el compuesto orgánico triptamina.
Actualmente continúa en su trabajo en su tierra natal en Lafayette (California) y está escribiendo un nuevo índice extenso sobre drogas psicodélicas.
Shulgin empezó a estudiar química orgánica con una beca de la Universidad de Harvard. A los 19 años, dejó los estudios y se enroló en la Marina de los Estados Unidos, donde finalmente se interesó en la farmacología. Después de servir en la Marina, volvió a Berkeley (California) y en 1954, obtuvo su doctorado en Bioquínica por la Universidad de California, Berkeley. A finales de los años 1950, Shulgin completó su trabajo post-doctoral en los campos de la psiquiatría y la farmacología en la Universidad de California, San Francisco. Después de trabajar en Bio-Rad como director de investigación durante un breve periodo de tiempo, empezó a trabajar en la Dow Chemical Company como investigador químico senior.
Fue en esta época en la que experientó una serie de experiencias psicodélicas que le ayudaron a dar forma a sus posteriores objetivos e investigaciones, empezando con una experiencia con la mescalina.
"Primero exploré la mescalina a finales de los años 1950, 350-400 miligramos. Aprendí que había una gran cantidad dentro de mi."
Alexander Shulgin
Posteriormente escribiría que todo lo que vio y pensó fue que "había sido traido por una fracción de gramo de una blanca y sólida, pero que de ninguna manera nada podría argumentarse de que estas memorias habían sido contenidas dentro del blanco sólido... Comprendí que nuestro Universo entero está contenido en la mente y en el espíritu. Podemos elegir no tener acceso a él, podemos incluso negar su existencia, pero está dentro de nosotros y hay suatancias químicas que pueden catalizar su disponibilidad."
Las actividades profesionales de Shulgin continuaron en la dirección de la psicofarmacología, promovido por sus experiences personales con psicodélicos, pero pudo hacer poca investigación independente. Su oportunidad para investigaciones posteriores llegó con su desarrollo del Zectran, el primer pesticida biodegradable y un producto altamente rentable. La Dow Chemical Company, a camvio de una patente tan valiosa, dio a Shulgin una gran libertad en su investigación. Durante este tiempo, patentó medicamentos que el creó utilizando el nombre de Dow y publicó hallazgos en otras revistas como Nature y Journal of Organic Chemistry. Finalmente, Dow Chemical le pidió que nunca más utilizara su nombre en sus publicacions.
En 1965, Shulgin dejó Dow para perseguir sus propios intereses y se convirtió en consultor privado, también frecuentemente impartía clases en las universidades locales y en el [[Hospital General de San Francisco]. Através de su amigo Bob Sager, direcot de los laboratorios occidentales de la DEA de EEUU, Shulgin formalizó una relación con la DEA y empezó a realizar seminarios de farmacología para los agentes, proporcionando a la DEA muestras de varios compuestos y ocasionalmente sirviendo en calidad de experto como testigo en juicios. También fue autor de un definitivo libro de referencia para la aplicación de la ley sobre substancias controladas y recibió varios premios de la DEA.
Investigación independiente
Para llevar a cabo el trabajo de consultoría con la DEA, Shulgin obtuvo una licencia Planificación I de la DEA para un laboratorio de análisis, que le permitió poseer y sintietizar de otra forma drogas ilícitas. Shulgin estableció un laboratorio de síntesis química en un pequeño edificio detrás de su casa, que le dió una gran cantidad de autonomía en su carrera. Shulgin utilizó esta libertad para sintetizar y probar los efectos de los psicotrópicos.
En 1967, Shulgin fue introducido al MDMA (extasis) por Merrie Kleinman, una estudiante graduada del grupo de química médica a la que él recomendó para la Universidad Estatal de San Francisco. El MDMA había sido sintetizado y patentado por Merck en 1912 como subproducto de otra síntesis, pero fue considerado inservible y nunca fue explorado. Shulgin siguió desarrollando un nuevo método de síntesis y en 1976, introdujo la química a Leo Zeff, un psicólogo de Oakland (California). Zeff utilizó la substancia en su práctica en pequeñas dosis como ayuda para su terapia. Zeff introdujo la substancia a cientos de psicólogos a lo largo del país, incluyendo a Ann Shulgin, que Alexander Shulgin se encontró en 1979 y se casó con ella en 1981.
Después de auto-experimentos sensatos, Shulgin reclutó a un pequeño grupo de amigos con quien regularmente probó sus creaciones. Desarrollaron una forma sistemática de clasificar los efectos de varias drogas, conocida como la Escala Shulgin, con un vocabulario para describir las sensaciones visuales, auditivas y físicas. Él probó personalmente cuentos de drogas, principalmente análogas a varias fenetilaminas (familia que contiene MDMA y mescalina) y triptaminas (familia que contiene DMT y psilocibina). Hay aparentemente un número infinito de ligeras variaciones químicas, todas las cuales producen variaciones de efectos, algunos placenteros y otros desagradables, y todos ellos están meticulosamente registrados en los libros de Shulgin.
En 1994, dos años después de la publicación de PiHKAL, la DEA registró su laboratorio; encontrando problemas con su registro, la DEA dijo que Shulgin revocó su licencia por violar los términos de la licencia y fue multado con 25.000 dólares por posesión de muestras anónimas que le habían mandado para probarlas. En los 15 años precedentes a la publicación de PiHKAL, dos revisiones anunciadas y programadas fallaron al encontrar irregularidades. Richard Meyer, portavoz de la División de Campo de la DEA en San Francisco, ha declarado que, "Es nuestra opinión que estos libros son bien libros de cocina sobre cómo hacer drogas ilegales. Los agentes me dicen que en los laboratorios clandestinos que han registrado, han encontrado copias de estos libros," sugiriendo que la publicación PiHKAL y la finalización de la licencia de Shulgin estaban relacionadas.
"Suele afirmarse que la teoría de la evolución es la teoría unificadora mas importante de la biología. La diversidad de los organismos, las semejanzas y diferencias entre las diferentes clases de organismo, las pautas de distribución y comportamiento, las adaptaciones y las interacciones, todas ellas constituían un enorme caos de hechos y observaciones desligados, hasta que la teoría de la evolución dio un sentido a todo ello. No existe área en la biología en que esta teoría no haya servido como principio de estructuración."
¿Desiciones Automaticas o Voluntarias? ¿Racionales o Irracionales?
Los científicos están comenzando a demostrar que la intuición puede ser más efectiva que los modelos de elección racional. Ante cualquier elección, se consideraba que lo más acertado era elaborar listas con los pros y los contras para tomar la mejor decisión. Ahora, sabemos que las decisiones instintivas son eficaces. A veces mucho más que una elección racional.
Gerd Gigerenzer, autor del libro "Decisiones instintivas" y director del Centro para la Conducta Adaptativa y la Cognición del Instituto Max Plank, ha sido pionero en atribuir al inconsciente y a la intuición un papel esencial en la toma de decisiones. Según le explica a Eduard Punset, en sus experimentos sociales, Gigerenzer ha analizado la intuición y ha descubierto que tomamos mejores decisiones si tenemos en cuenta una buena razón que si tenemos en cuenta diez.
Como casi todo, el motivo de ello es evolutivo. El proceso de elección se basa en una serie de reglas generales que nuestro cerebro ha ido aprendiendo a lo largo de miles de años. Esas reglas forman parte de una especie de libro de instrucciones al que recurrimos ante cada situación y en el que hallamos respuestas rápidas y precisas.
Esto es lo que se llama "regla general" o "heurística". Una heurística ignora información, y esto es lo que acelera la toma de decisión en la situación adecuada. En nuestra vida cotidiana, a menudo nos regimos más por reglas generales que por lo que solía llamarse racional.
A diferencia de lo episódico de los trastornos neuróticos e incluso de algunos psicóticos, los trastornos de la personalidad duran toda la vida; por eso es importante reconocerlos, para manejarlos mejor.
El Trastorno Límite de Personalidad (TLP), también denominado personalidad limítrofe o “borderline”, como otros de la misma índole, siguen un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto.
Tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido internacionalmente como DSM-IV, el TLP está recogido y categorizado con el código 301.83, en el eje II. Este manual describe nueve criterios básicos para su diagnóstico, de los cuales se han de cumplir al menos cinco para identificar la enfermedad
Todo o nada
Según indica el médico y psicólogo Rolando Lemus, los trastornos de personalidad, y específicamente el TLP, no se diagnostican en la niñez ni en la adolescencia, porque en esta etapa el ser humano está en un proceso de identificación o de alienación, según el camino que tomen.
Pero si la adolescencia llega a su fin y el “yo” se queda inmaduro, sus formas de relacionarse van a ser primitivas, infantiles, donde va a haber muy poca distancia -y por eso se llama limítrofe- entre el amor y el odio, la idealización y la descalificación, la posesión y el abandono. Ese es un mecanismo de defensa que los bebés utilizan en los primeros años de su vida. Los “borderline” funcionan con la ley del péndulo, o todo o nada, hace ver el psicólogo.
Es muy frecuente que el diagnóstico “borderline” no aparezca solo, sino ligado a uno o más trastornos del eje I (DSM-IV), como el del estado de ánimo; por estrés postraumático; de pánico y ansiedad; de abuso de sustancias; de la alimentación; obsesivo-compulsivo o por déficit de atención.
También pueden estar asociados a otros trastornos de personalidad como el esquizotípico, histriónico, dependiente; por ello habrá que hacer un buen diagnóstico diferencial, porque esto tendrá efectos a la hora de aplicar el tratamiento adecuado, tanto psicoterapéutico como farmacológico.
Tratamiento
Para los “borderline” debe ser integral o multidisciplinario. Hace falta recurrir a psiquiatras, psicoterapeutas, enseñanza especializada, centros de día o urgencias psiquiátricas, y algo muy importante, ayuda a la familia, y debería aplicarse en toda su intensidad y de forma continuada cuando el paciente tenga entre 12 y 35 años.
Formas de detectarlo
El psiquiatra Rodolfo Kepffer explica que el TLP, como todo trastorno de personalidad, se desarrolla y convierte en problemático en el contexto social. Con base en la conducta destacan dos rasgos: la impulsividad, y el otro, muy importante en nuestro medio, la sumisión, una dependencia pasiva intensa.
El problema del paciente limítrofe es que va a optar inevitable e inconscientemente entre esos dos polos de conducta, agrega el facultativo.
La acción en el paciente limítrofe se convierte en un instrumento de necesidades e impulsos, como pelearse con una persona o someterse a otra, de protagonizar un berrinche, un intento suicida, una racha de uso de drogas o promiscuidad sexual, o molestar a otro quitándole algún bien o perjudicándolo, que conlleva no sólo dañar a la otra persona, como sería el sociópata, sino también esa instrumentación mágica del pensamiento, puntualiza Kepffer.
Se piensa para fomentar la omnipotencia, y la del pensamiento es muy fuerte en el limítrofe; hay una área de comunión entre el pensamiento orientado por fines, que sería el normal, y el pensamiento mágico, añade.
El problema es que muchos de estos pacientes oscilan a través de sus estados de ánimo, que son bastante cíclicos. En un momento dado puede estar muy calmados, muy pendientes del ambiente, y al siguiente, tener un estallido de cólera, explica.
Esa conducta es impredecible, sumamente perturbadora y muy dolorosa para los familiares o el medio social. Hay que entender que lo borderline es impulsivo, pero de alguna forma normal en cuanto a las pautas generales de la sociedad, porque la agresividad, el sexo, las “locuritas”, a veces son gratificadas, aunque no deja de ser muy disfuncional para el afectado y su entorno, concluye Kepffer.
La sociedad y la cultura actuales permiten que se desarrolle el trastorno límite que todos llevamos dentro, porque no invita a introyectar ese control de impulsos -que se convierte en valores-, sino que más bien insta a exteriorizarlos, así que de cierta forma, promueve la sociopatía, enfatiza Lemus.
Los profesionales entrevistados son: Dr. Rodolfo Kepffer 362-0201, y Dr. Rolando Lemus, 331-4715. Por internet: http://webs.ono.com/usr013/trlipe/
“Borderline”
Muy inseguros, mala autoimagen; tienden a abandonarse en exceso; nada puede compensar su gran vacío interior; se obsesionan por gran variedad de objetos, y una vez conseguidos, buscan otros. Son dependientes de las personas con quienes conviven. Ante un abandono real o imaginario, pueden crear situaciones de gran tensión o violencia. Están en un estado casi constante de ansiedad.
Son terriblemente receptivos y tienen gran capacidad para la manipulación. Suelen culpar de todos sus problemas a las personas con quienes conviven. Degradan o ensalzan a las personas con rapidez.
Abuso de drogas, alcohol, sexo. Oscilan de la euforia a la depresión en minutos.
Cómo actuar en una crisis
No hay curas milagrosas ni de corto plazo para un trastorno de personalidad.
• Las crisis pueden ser intensas, pero no suelen superar las 24 horas. Deben atajarse con dosis de tranquilizantes prescritos por el médico.
• Cuando la situación es muy grave y el enfermo se niega a tomar los tranquilizantes, la experiencia dicta su ingreso hospitalario a través del servicio de Urgencias.
• Si con un tratamiento se alcanzan mayores períodos de estabilidad a largo plazo, y disminución de la sintomatología y conductas más perjudiciales para la persona, se habrá logrado mucho.
La OMS define la Personalidad como “un patrónenraizado de modo pensar, sentir y comportarse. Caracterizan: modo de adaptarse, estilo vida. Emergente de la interaccion de factores constitucionales, evolutivos, sociales. Hace referencia respecto de patrones estables funcionamiento, y que afectan múltiples dominios conductuales.” Es el resultado de la interaccion entre el Temperamiento (condicionado biologico-genéticamente) y el Caracter (deviniente de la interaccion con el medio social).
La Personalidad desde el Psicoanalisis (una brevisima introduccion)
Define en un primer momento al aparato psiquico a partir de diferentes niveles de funcionamiento : el conciente, preconciente e inconsciente.Existe energía psíquica que proviene desde el inconciente en forma de pulsiones y que reflejan deseos , tendencias hacia donde dirigir y evitar el comportamiento. Esta energía es el motor del aparato mental. Existe una triada defuncionesmentales, en la explicacion de la segunda topica del aparato psiquico : el yo (conciente, preconciente, inconciente) el super-yo(conciente, preconciente, inconciente) y el ello(preconciente, inconciente).
El ello funciona bajo el principio de gratificar todo sus deseos, el super-yo funciona a través de hacer cumplir los ideales del yo, el “deber ser”. La contraposición de ambos genera ansiedad, esta es manejada por el yo a través de los mecanismos de defensa (ej :escición ( se separa todo en blanco o negro, bueno o malo),represión ( el conflicto es enterrado en el inconciente y solo se vive simbolizado , no concretamente)).Como maneje esta tensión el aparato psíquico da origen a tres tipos de personalidades básicas (Otto Kernberg):
Tipo personalidad
Juicio realidad
Identidad
Tipo defensas
Neurótica
conservado
Identidad propia bien establecida
A base de represión
limitrofe
distorcionado
Identidad difusa
A base de escición
Psicótica
Identidad disgregada ( multiples funcionamientos no integardos)
"Los expertos en la antigua cultura griega dicen que la gente entonces no veía sus pensamientos como si les pertenecieran. Cuando los antiguos griegos tenían un pensamiento, lo consideraban como un dios o una diosa dándoles una órden. Apolo les decía que fueran valientes. Atenea les decía que se enamorasen. Ahora, la gente escucha un anuncio de crema de patatas y corre a comprarla, pero ahora llaman a esto libre voluntad. Al menos los antiguos griegos eran honestos.
Neurogenesis, Una nueva perspectiva en el desarrollo del cerebro
El final del siglo XX vio caer, uno detrás de otro, muchos dogmas biológicos que habían permanecido intocables durante décadas. Uno de los más notables fue el de la incapacidad del cerebro de los mamíferos adultos para generar nuevas neuronas. Hoy sabemos que la neurogénesis, es decir, la diferenciación de nuevas neuronas a partir de células precursoras, ocurre en dos zonas muy concretas de nuestro cerebro, el bulbo olfatorio y el hipocampo. El bulbo olfatorio se encarga de recibir y procesar información de los quimiorreceptores del epitelio olfatorio, mientras que el hipocampo está implicado en una de las más enigmáticas propiedades de nuestro sistema nervioso central, la memoria. Estamos muy lejos de saber cómo almacenamos nuestros recuerdos, pero la coincidencia de un área implicada en la formación de la memoria con una zona con capacidad neurogénica plantea posibilidades realmente excitantes. Un reciente descubrimiento sugiere que, en efecto, puede haber relación entre ambos fenómenos. Pero vayamos por partes...
La neurogénesis hipocampal ocurre en una región basal llamada el giro dentado. Allí hay células precursoras que se dividen y dan lugar a células que migran hacia el hipocampo y se diferencian en neuronas, estableciendo conexiones con otras neuronas. De esta forma se producen algunos miles de nuevas neuronas todos los días, aunque una buena parte de ellas mueren en cuestión de semanas. Se sabe que un comportamiento inquisitivo y la exploración de medios ricos en estímulos aumentan la neurogénesis y la supervivencia de las nuevas neuronas mientras que el estrés o la ausencia de estímulos la disminuyen [Gould et al., Nature Neurosci. 2:260-265 (1999)]. Pero nunca se había demostrado conexión directa entre la neurogénesis y la capacidad de memoria en mamíferos. Hasta ahora.
Un grupo de psicólogos de la Universidad Rutgers y la Universidad de Princeton ha obtenido unos resultados sorprendentes al bloquear la neurogénesis en las ratas [Shors et al., Nature410:372 (2001)]. Para ello administraron a los animales una substancia, el metilazoximetanol (MAM) que metila el DNA y resulta tóxica para las células en proliferación. La dosis fue ajustada para evitar efectos secundarios, disminuyendo al mismo tiempo la neurogénesis hipocampal en un 80% approximadamente. Las ratas así tratadas y las ratas control fueron sometidas a dos diferentes procesos de condicionamiento, es decir, de aprendizaje de la asociación entre estímulos neutros y desagradables. El primero de ellos consistió en someter a las ratas a un sonido que iba seguido de un estímulo ligeramente desagradable en el párpado. Como es lógico, las ratas control aprendían rápidamente a asociar que después del sonido venía el estímulo, y terminaban parpadeando cuando escuchaban el sonido solo. Se sabe que en el aprendizaje de este tipo de reacciones, que implican el recuerdo de que dos sensaciones tienen un determinado orden en el tiempo, requiere el funcionamiento del hipocampo. De forma notable, las ratas tratadas con MAM reaccionaban al sonido en una proporción mucho menor a las ratas control, es decir, aparentemente no eran capaces de recordar que al sonido le seguía el estímulo desagradable.
Para descartar que el efecto fuera inespecífico, es decir, no relacionado con la neurogénesis, un segundo experimento se realizó haciendo coincidir en el tiempo el sonido y el estímulo desagradable. Se sabe que en este tipo de condicionamiento, en el que se desarrolla una especie de "reflejo condicionado" no interviene el hipocampo. Pues bien, en este caso tanto las ratas tratadas con MAM como las ratas control reaccionaron exactamente igual, es decir, parpadeando al escuchar el sonido solo. Habían aprendido por tanto a asociar el sonido con la sensación desagradable que le acompañaba.
La incapacidad de responder al estímulo en el primer experimento mostraba una escala temporal muy concreta. Se producía en las ratas que habían sido tratadas con MAM durante dos semanas, pero no en las ratas tratadas durante sólo seis días. Esto parece significativo, dado que se calcula que el tiempo que tardan las neuronas recién generadas en migrar desde el giro dentado al hipocampo y establecer sus nuevas conexiones está entre una y dos semanas. Por ello, en las ratas tratadas durante seis días aún debe haber neuronas incorporándose al hipocampo, aunque sus precursores hayan dejado de dividirse. Por otra parte, la capacidad de responder al estímulo se restablece después de suspenderse el tratamiento con MAM, es decir, cuando la neurogénesis ha comenzado de nuevo.
Por todo ello los investigadores sugieren que la incorporación de nuevas neuronas al hipocampo y la renovación de circuitos neuronales en dicha zona son necesarias para el desarrollo de determinados tipos de memoria, en concreto los que implican el recuerdo del orden en que se producen determinados acontecimientos. De todas formas no pueden descartarse completamente efectos no específicos, aunque los controles utilizados fueron muy completos. Por ejemplo, se controló el nivel de esteroides en sangre, que resultó ser similar en ratas tratadas con MAM y control, lo cual parece indicar que las primeras no sufrieron un estrés que pudiera interferir con sus capacidades de aprendizaje.
De confirmarse estos resultados se trataría de la primera vez en que neurogénesis y memoria son relacionadas en el cerebro de mamíferos. Las nuevas neuronas que van siendo incorporadas al hipocampo podrían contribuir a procesos de formación de memoria en los que hay implicados elementos temporales. Aún estamos lejos de comprender cómo formamos nuestros recuerdos, pero se trata, sin duda, de un paso importante.
Fuente:
- Ramón Muñoz-Chápuli es Catedrático de Biología Animal en la Universidad de Málaga
El 'cerebro social', un hallazgo de la neurociencia
¿Pueden las relaciones sociales actuar como amortiguadores de las enfermedades? De acuerdo con el psiquiatra estadounidense DanielGoleman, las relaciones no sólo moldean nuestra experiencia, sino también nuestra biología, de modo que las relaciones nutritivas tiene un impacto benéfico sobre la salud, mientras que las tóxicas pueden actuar como un veneno lento en nuestro cuerpo.
David Goleman es referencia de muchos expertos en psicología laboral en el mundo desde que 1995 mencionó por primera vez el término de "inteligencia emocional", un concepto que ha revolucionado disciplinas como la psicología, la educación y los negocios al reivindicar un mayor papel de las emociones frente a las habilidades de inteligencia clásicas.
Ahora, con su nuevo texto La inteligencia social, resultado de sus investigaciones recientes, el investigador ha querido agregar que la manera como el ser humano se relaciona con sus semejantes tiene una importancia inimaginable; lo cual, a su decir, conduce a lo que podría significar, la relevancia de ser inteligente en lo que hace a nuestro mundo social.
Las neurociencias
En este sentido, las neurociencias han descubierto que el diseño mismo del cerebro humano lo hace sociable e inexorablemente atraído a un íntimo enlace cerebro a cerebro cada vez que nos relacionamos con otra persona.
"Ese puente nervioso permite hacer impacto en el cerebro, y por ende, en el cuerpo de cualquier persona con la que interactuamos, así como lo hacen esas personas en nosotros", precisa DanielGoleman en entrevista con El Universal.
Según el experto, "podemos comenzar a encontrarle sentido a cómo nuestro mundo social influye en nuestro cerebro y en nuestra biología, pues se ha descubierto una conexión entre involucrarse en una relación dolorosa, y un aumento de las hormonas de estrés a niveles que dañan ciertos genes que controlan células que luchan contra los virus".
En rigor —agrega el investigador— ser constantemente herido e irritado, o por el contrario, ser emocionalmente nutrido por alguien con quien compartimos el tiempo a diario a lo largo de los años; puede, hasta cierto punto, remodelar los circuitos de nuestro cerebro.
En consecuencia, para Goleman "la respuesta social del cerebro exige que el hombre sea sabio, y que perciba que ya no sólo su estado de ánimo, sino su biología misma, son dirigidos y moldeados por quienes están e interactúan en su vida y, a su vez, exige que nos hagamos cargo de cómo nosotros afectamos las emociones y la biología de otras personas.
Estas transacciones tácitas son lo que equivale a las ganancias y pérdidas internas que experimentamos con una persona determinada, o en una conversación determinada, o en un día específico.
Al final de la jornada el balance neto de sentimientos que intercambiamos con las personas con quienes hemos interactuado, determinan, en gran medida, que tipo de día —bueno o malo— hemos tenido", asegura.
Las nuevas investigaciones
Para el también profesor de la Universidad de Harvard, el cerebro social es la suma de los mecanismos nerviosos que instrumentan nuestras interacciones, además de nuestros pensamientos sobre las personas y nuestras relaciones; de modo que cada vez que nos relacionamos con otro ser humano cara a cara, o voz a voz , o piel a piel nuestros cerebros sociales se entrelazan.
Para Goleman sus hallazgos son reveladores desde el nuevo campo de la neurociencia social, o la dinámica neurológica de las relaciones humanas, pues a su decir, hay una clase de neurona recientemente descubierta, la célula fusiforme, que actúa más rápidamente que ninguna, guiándonos en decisiones sociales inmediatas, y su presencia ha resultado más abundante en el cerebro humano que en otras especies.
A su vez, una variedad de células cerebrales, las neuronas espejo, perciben la acción que otra persona está a punto de realizar e instantáneamente nos preparan para imitar ese movimiento; y por último, se ha descubierto, que cuando los ojos de una mujer, que un hombre encuentra atractiva, lo miran directamente, el cerebro de él segrega una sustancia química que induce y libera el placer llamada dopamina, pero no lo hace cuando ella mira hacia otro lado. Cada uno de estos descubrimientos está constituyendo una muestra instantánea del funcionamiento del cerebro social; de modo que para el psiquiatra de la Universidad de Harvard "podemos tener la medida de una relación en términos del impacto de una persona sobre nosotros y de nosotros sobre ella; lo cual sugiere una nueva dimensión de una existencia idealmente vivida con talento e inteligencia social.
¿Cómo atender a otra persona, cómo llevar el ritmo de una interacción, cómo conversar, cómo comprender sus sentimientos, y cómo manejar los propios sentimientos cuando uno está en relación con los demás?
Para DanielGoleman estas preguntas proveen el fundamento esencial para una vida social competente. Según el experto, "con la inteligencia social, las relaciones en sí mismas adquieren un nuevo significado, por lo cual, se deberá pensar en ellas de modo radicalmente diferente, para que resulten benéficias ante aquellos con quienes nos relacionamos".
"Me refiero —continúa el famoso psiquiatra— a procurar una vida social competente, lo cual incluye percibir de manera instantánea el estado interior de otra persona, comprender sus sentimientos y pensamientos con empatía, sentir con los otros, leer las señales emocionales no verbales, así como escuchar con absoluta receptividad, armonizar con una persona, comprender los pensamientos, los sentimientos y las intenciones de nuestros semejantes", comenta el también editor de la sección de Neurociencias en el periódico estadounidense TheNewYork Times.
Las relaciones tóxicas
Según sus estudios, la ciencia médica ha señalado un mecanismo biológico que vincula directamente una relación tóxica o negativa con enfermedades cardíacas, de modo que para el experto es importante prestar atención al impacto biológico de la vida social. Debemos reconsiderar, continúa Goleman, si realmente somos inmunes a los encuentros sociales tóxicos.
Así como podemos recibir un virus de otra persona, también podemos "pescarnos" un estado emocional que nos haga más vulnerables a dicho virus, o que de algún modo disminuya nuestro bienestar.
"De igual manera, podríamos intentar mantenernos apartados de aquellos que consideramos desagradables, pero mucha gente inevitable en nuestras vidas, entra también en una categoría mixta: a veces nos hacen sentir bien y otras muy mal", dice el experto
"Por lo tanto, las relaciones ambivalentes exigen en nosotros una postura emocional, en la cual cada relación es impredecible, tal vez potencialmente explosiva, y por eso requiere una vigilancia y un esfuerzo especial", precisa Goleman.
Lo tóxico en números
Las investigaciones de Goleman dan como resultado que aquellos con conflictos personales son 2,5 veces más propensos a resfriarse, poniendo las relaciones tormentosas en el mismo rango causal que una deficiencia de vitamina C y falta de sueño.
Asimismo, los conflictos con duración de un mes o más, aumentan la susceptibilidad, mientras que las discusiones interminables son malas para la salud y el aislarse es aún peor.
Para el psiquiatra, cuanto más socialicemos, seremos menos susceptibles al resfrío; ya que las conexiones sociales positivas aumentan el buen humor y acotan el malo, aumentando la función inmunológica en situaciones de estrés. Comparados con quienes cuentan con una vasta red de conexiones sociales, aquellos con menos relaciones cercanas resultaron 4,2 veces más propensos a enfermarse, asegura.
Del mismo modo se ha demostrado que los efectos del estrés continuo afectan hasta el nivel de la expresión genética de las células inmunológicas esenciales para enfrentarse a las infecciones y cicatrizar las heridas, acelerando incluso, el ritmo del envejecimiento de las células y agregando años a la edad biológica de los individuos. Por último, para DanielGoleman, "la reciente aparición de la neurociencia social significa que ha llegado el momento para un renacimiento de la inteligencia social junto con su hermana, la inteligencia emocional".
A su entender, la fuerza más poderosa de la arquitectura del cerebro es seguramente la necesidad de navegar y transitar por el mundo social, agregando así, las capacidades a menudo ignoradas que no obstante importan inmensamente en nuestras relaciones, entre otras, "la preocupación por nuestros semejantes, la conciencia social, la precisión empática, la escucha efectiva, la sincronía y la expresión positiva ", concluye.
Fuente: Vanguardia, El Universal. Aportado por Eduardo J. Carletti
Cientificos japoneces implanta camaras en el cerebro de un raton
El objetivo del estudio es ver cómo se forma la memoria y poder encontrar tratamientos para enfermedades como el Parkinson.
Tokio (Reuters).- Un equipo de investigadores japoneses implantó una pequeña cámara dentro del cerebro de un ratón para ver cómo se forma la memoria, en un experimento del que esperan obtener resultados aplicables al tratamiento de enfermedades humanas como el Parkinson.
El estudio, publicado en "Journal of Neuroscience Methods" y en "Sensors and Actuators", empleó una cámara de 3 milímetros de largo, 2,3 milímetros de ancho y 2,4 milímetros de profundidad, según Jun Ohta, profesor del Instituto Nara de Ciencia y Tecnología, en el oeste de Japón.
En conjunto con investigadores de la Universidad Kinki, Ohta implantó una cámara semiconductora especial dentro del hipocampo del cerebro del ratón.
El aparato estaba diseñado de manera que una pantalla mostrara una luz azul cada vez que la cámara perciba el proceso de almacenamiento de datos en el cerebro.
Los investigadores le inyectaron al ratón una sustancia que se ilumina cuando se produce actividad cerebral. La cámara luego captura esa luz y las imágenes aparecen en la pantalla.
El próximo paso de la investigación sería utilizar la cámara mientras el ratón camina. "Estamos pensando en cómo aplicar esto a los seres humanos, aunque debemos tener mucho cuidado, ya que implica implantar algo en el cerebro", dijo Ohta a Reuters. "Llevaría 10 años por lo menos", agregó.
Los investigadores esperan que el estudio los conduzca a nuevas formas de tratar la enfermedad de Parkinson, ya que apuntan a hacer que la cámara registre la actividad cerebral que genera síntomas como los temblores.
Identifican la proteína esencial para que persistan los recuerdos
Un equipo de investigadores argentinos logró identificar una proteína capaz de convertir un recuerdo pasajero en uno perdurable, informó hoy el diario local La Nación.
La administración de esa proteína sería la pieza clave para promover la persistencia y el almacenamiento de largo plazo de la memoria, señalaron los científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
El año pasado el equipo había descubierto que un recuerdo sólo persiste en el tiempo si cierto número de horas después de haberlo adquirido el cerebro sintetiza una proteína que intervino en su formación y cuyas siglas en inglés son BDNF.
"En ese experimento, si se producía la síntesis de BDNF, los recuerdos duraban doce días, pero si la bloqueábamos, sólo dos.
En este trabajo nos hicimos otra pregunta: ¿es posible convertir un recuerdo pasajero en persistente?", recordó uno de los investigadores, Pedro Beckinschtein.
Para probar su hipótesis, el equipo -entre cuyos integrantes también hay un miembro del brasileño Centro de Memoria de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul- comparó en roedores los efectos de dos protocolos de entrenamiento.
"En ambos, si las ratitas bajaban de una plataforma se encontraban con una grilla que les daba un golpe de electricidad, pero en un caso el shock era más suave que en el otro", describió Beckinschtein.
El experto agregó que mientras "un grupo formaba recuerdos que persistían durante doce días, el que recibía el golpe más suave sólo por dos, pero entonces a los animales del segundo grupo se les inyectaba BDNF en el hipocampo durante la fase de "estabilización diferida" del recuerdo".
"Cuando medimos lo que tardaban en descender de la plataforma e hicimos el análisis estadístico, el efecto fue clarísimo: en el grupo que debió haber formado una memoria pasajera, tras la inyección de BDNF se había formado una memoria persistente", detalló.
Para otro de los investigadores, Jorge Medina, el hallazgo abre perspectivas insospechadas y "lo importante de este experimento es que demuestra que en principio sería posible modificar la duración de los recuerdos".
"Por ejemplo -dijo-, si uno pudiera intervenir bloqueando el sistema que genera persistencia cuando a una persona le ocurre algo traumático, podría hacer que ese recuerdo durara poco. Es decir, si pudiera manipular naturalmente o con fármacos la síntesis de BDNF, podría controlar su duración".
Medina dijo que tras los experimentos con animales el objetivo de los investigadores "es probar que este período de doce horas también actúa en las personas".
Plasticidad estructural del cerebro adulto: cómo los modelos animales nos ayudan a comprender los cambios cerebrales en la depresión y los trastornos sistémicos relacionados con la depresión
El cerebro interpreta experiencias y las traduce en respuestas conductuales y fisiológicas. Los acontecimientos estresantes son aquellas situaciones amenazantes, o al menos, inesperadas y sorpresivas; y las respuestas fisiológicas y conductuales intentan promover una adaptación a través de un proceso llamado “alostasis.” Los mediadores químicos de la alostasis incluyen el cortisol y la adrenalina de las glándulas adrenales, otras hormonas y neurotransmisores, el sistema nervioso parasimpático y simpático, y citoquinas y quimioquinas del sistema inmune. Dos estructuras cerebrales, la amígdala y el hipocampo, juegan papeles clave en la interpretación de lo que es estresante y en la determinación de respuestas apropiadas. El hipocampo, una estructura clave para las memorias de los acontecimientos y del contexto, expresa receptores que lo capacitan para responder a hormonas glucocorticoídeas de la sangre. El hipocampo se atrofia en numerosos trastornos psiquiátricos y también responde a estresores con cambios en la excitabilidad, disminución de las ramificaciones dendríticas y reducción del número de neuronas del giro dentado. La amígdala, que es importante para las “memorias emocionales,” aumenta su actividad en el trastorno por estrés postraumático y en la enfermedad depresiva. En modelos animales de estrés existen evidencias del crecimiento e hipertrofia de células nerviosas en la amígdala. Los cambios en el cerebro después de situaciones de estrés agudo y crónico reflejan el patrón observado en los sistemas metabólico, cardiovascular e inmune; esto es, una adaptación a corto plazo (alostasis) seguida de un daño a largo plazo (carga alostática), como por ejemplo, ateroesclerosis, obesidad localizada, desmineralización del hueso y deterioro de la función inmune. La carga alostática de este tipo se observa en la depresión mayor y también se puede expresar en otros trastornos ansiosos y afectivos crónicos.
Bibliografia: McEwen, "Structural plasticity of the adult brain". Dialogues in Clinical Neuroscience - Vol 6 . No. 2 . 2004
No hay nada mas maravilloso, nada mas magico, paradojico e intrigante, que tener la posibilidad de tomar conciencia de como se experiencia (experimenta) la conciencia.